El equipo de Iñaki Castañer ha sido el más laureado, tanto por su regularidad en competición, como su esfuerzo al promover el deporte de la vela.
El Platú 25 ONO, de Iñaki Castañer, con base en Puerto Banús, ha cumplido su objetivo. Quedaba segundo en la última prueba del circuito pero su gran regularidad le permitía proclamarse campeón del Gran Prix costa del Sol con una abultada ventaja sobre sus inmediatos seguidores. ONO ganaba tanto en su clase como en la general. La regularidad el equipo de Regatas ONO ha sido su principal mérito. El equipo de Iñaki Castañer ha sido también el más laureado del circuito, no solo por sus resultados deportivos, sino por la pasión y el trabajo que han dedicado para promover el deporte de la vela. El Circuito Gran Prix Costa del Sol, es ya una realidad consolidada en aguas de Andalucía.
El Club Marítimo de Marbella concluía con gran éxito la organización una serie de ocho pruebas celebradas entre noviembre del 2007 y junio del 2008, y algunas de ellas muy representativas y con nombre propio como fueron: el Memorial Manuel Junguito, el III Memorial Isidoro Arias, el I Trofeo Herbalife, o el I Memorial Quique Sastre.
El Gran Prix Costa del Sol fue organizado por el Marítimo de Marbella. Con una media de entre 4 y 5 mangas por regata, el circuito ha estado muy competido y la participación ha ido en aumento a lo largo de la temporada.
Cada vez más popular, y de mayor prestigio, ningún regatista de cierto nivel quiere quedar fuera de esta igualada competición. Para la temporada que viene se prevén hasta tres unidades más ya confirmadas, y la formación de una nueva flota en Málaga capital, como muestra del éxito obtenido por el Grand Prix Costa del Sol, al tiempo que se piensa también en la posibilidad de solicitar el Campeonato de España de Platú 25 para el 2009.
El deporte de la vela está en alza, gracias a muchas personas, aunque cabe destacar la figura del patrón del Platú 25 ONO, Iñaki Castañer. No sólo ha competido, sino que además es la cabeza visible de este proyecto deportivo que ha reunido a las mejores tripulaciones del sur de España y de él nació, hace al menos dos años, la idea de aunar las fuerzas vivas de este deporte, crear una flota, competir en tiempo real, con juicio directo, menores de edad, dos clases (Alpha y Bravo) según nivel de experiencia y, sobre todo, que todo ello se desarrollara bajo un mismo punto de partida, o lo que es lo mismo, en barcos monotipos. “Es la mejor manera de igualar las tripulaciones y que ellas demuestren de lo que son capaces en la máxima igualdad de condiciones, por lo que la ilusión de la gente por vencer en alguna prueba no desaparece por competir con material de inferior rendimiento al de los que siempre ganan”, expone Castañer.